Legal y contratos

Contrato de arrendamiento en Colombia: guía completa

Equipo Vestap9 min de lectura
Dos personas firmando un contrato de arrendamiento sobre una mesa

Firmar un contrato de arrendamiento en Colombia sin entender bien sus cláusulas es una de las causas más frecuentes de conflictos entre propietarios e inquilinos. Un buen contrato de arrendamiento Colombia protege a ambas partes: define con claridad el canon, el depósito, el plazo, las causales de terminación y las obligaciones de cada uno, de modo que si surge un desacuerdo haya una base escrita a la cual recurrir. En esta guía explicamos qué debe contener el contrato, cuáles son los derechos y deberes de arrendador y arrendatario según la Ley 820 de 2003, y qué ocurre legalmente cuando alguna de las partes incumple.

Qué es y para qué sirve un contrato de arrendamiento de vivienda urbana

El contrato de arrendamiento es el acuerdo mediante el cual el propietario (arrendador) entrega el uso y goce de un inmueble a otra persona (arrendatario) a cambio de un pago periódico llamado canon. En Colombia, el arrendamiento de vivienda urbana está regulado principalmente por la Ley 820 de 2003, que establece las reglas mínimas que debe respetar cualquier contrato de este tipo, sin importar si se firma entre particulares o a través de una inmobiliaria.

Este marco legal busca equilibrar la relación entre quien pone a disposición el inmueble y quien lo habita, fijando reglas claras sobre el pago, el uso, el mantenimiento y la terminación del contrato. Conocerlas evita que cualquiera de las partes quede en una posición desventajosa por desconocimiento.

Elementos que debe incluir todo contrato de arrendamiento

Un contrato completo y bien redactado reduce drásticamente el riesgo de conflictos futuros. Como mínimo, debería contener:

Si vas a publicar tu inmueble en arriendo, puedes revisar cómo estructurar una buena oferta y qué documentos pedir en apartamentos y casas en arriendo, y si eres propietario, publica tu propiedad gratis en Vestap para empezar a recibir interesados serios.

El canon de arrendamiento y su incremento anual

El canon es el valor que el arrendatario paga periódicamente por el uso del inmueble. Su monto inicial se pacta libremente entre las partes, generalmente con base en el mercado de la zona, pero su incremento anual sí está regulado.

La Ley 820 de 2003 establece que el canon se puede reajustar una vez al año, siempre con base en un índice de referencia fijado por la norma, y no de forma arbitraria por decisión unilateral del arrendador.

Antes de aplicar cualquier incremento, tanto arrendadores como arrendatarios deberían verificar el porcentaje vigente consultando fuentes oficiales como el Banco de la República o el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, que publican periódicamente la información relacionada con estos índices.

El depósito o garantía: qué es y cómo se maneja

Es común que, además del primer mes de canon, el arrendador solicite un depósito o garantía como respaldo frente a eventuales daños al inmueble o impagos. Este depósito no sustituye el pago del canon de ningún mes: es un monto adicional que, en principio, debe devolverse al arrendatario al finalizar el contrato, una vez verificado que el inmueble se entrega en condiciones similares a las iniciales (descontando el desgaste normal por el uso).

Algunas recomendaciones prácticas sobre el depósito:

AspectoBuena práctica
MontoDebe quedar expresamente pactado en el contrato, en pesos y en letras
DestinaciónAclarar que cubre daños o impagos, no el canon del último mes
DevoluciónEstablecer un plazo razonable tras la entrega del inmueble para su devolución
DescuentosDocumentar con fotos o inventario cualquier daño que justifique un descuento

Derechos y deberes del arrendador

El arrendador tiene, entre otros, los siguientes deberes frente al arrendatario:

A cambio, el arrendador tiene derecho a recibir el canon de forma puntual, a que el inmueble se use conforme a lo pactado (generalmente, uso residencial) y a solicitar visitas de inspección razonables, previamente acordadas con el inquilino.

Derechos y deberes del arrendatario

Del lado del arrendatario, los deberes principales son:

Y entre sus derechos están: habitar el inmueble de forma tranquila sin interferencias injustificadas del arrendador, exigir que se le entregue en condiciones adecuadas, y recibir la devolución oportuna de su depósito si cumplió con sus obligaciones contractuales.

Causales de terminación del contrato y proceso de desalojo

El contrato de arrendamiento puede terminar por mutuo acuerdo, por vencimiento del plazo sin renovación, o por el incumplimiento de alguna de las causales previstas en la ley o en el propio contrato. Entre las causales más comunes de terminación por parte del arrendador están el no pago oportuno del canon y el incumplimiento grave de las obligaciones del arrendatario, como subarrendar sin autorización o destinar el inmueble a un uso distinto del pactado.

Es fundamental entender que, aunque exista una causal válida, el arrendador no puede desalojar por su propia cuenta: no puede cambiar las cerraduras, cortar los servicios públicos ni retirar las pertenencias del arrendatario. Cuando no hay acuerdo entre las partes, el camino es un proceso de restitución de inmueble arrendado ante la autoridad judicial competente. Para conocer el detalle del proceso, es recomendable consultar con un abogado o con fuentes oficiales como la Superintendencia de Notariado y Registro, o acudir a un centro de conciliación antes de llegar a instancias judiciales.

Este artículo tiene fines informativos y busca orientar a propietarios e inquilinos sobre los aspectos generales del contrato de arrendamiento en Colombia. No reemplaza la asesoría legal profesional; ante un conflicto concreto, lo recomendable es consultar con un abogado especializado en arrendamientos o acudir a un centro de conciliación.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio que el contrato de arrendamiento sea escrito?

No es obligatorio por ley que el contrato de arrendamiento de vivienda urbana sea escrito para que exista y produzca efectos entre las partes, pero sí es muy recomendable. Un contrato verbal es válido, pero en la práctica resulta mucho más difícil probar ante un juez o un conciliador cuáles fueron las condiciones pactadas: el valor del canon, la fecha de inicio, el depósito o garantía, las causales de terminación acordadas, entre otras. Por eso, tanto para el arrendador como para el arrendatario, lo más seguro es dejar todo por escrito, firmado por ambas partes, y conservar una copia cada uno.

¿Cuánto puede subir el arriendo cada año?

La Ley 820 de 2003 permite incrementar anualmente el canon de arrendamiento de vivienda urbana, pero el incremento debe calcularse con base en un índice de referencia definido por la norma y no puede quedar al simple arbitrio del arrendador. El porcentaje exacto que aplica cada año depende de las variables económicas vigentes en ese momento, por lo que antes de aplicar cualquier incremento conviene verificar el dato actualizado con una fuente oficial o un asesor legal en lugar de asumir un número de memoria.

¿Qué pasa si el arrendatario no paga el canon de arrendamiento?

El no pago del canon dentro de los plazos pactados es una de las causales más comunes para que el arrendador pueda dar por terminado el contrato y solicitar la restitución del inmueble. Sin embargo, el arrendador no puede tomar la justicia por su cuenta, por ejemplo cambiando las cerraduras o retirando las pertenencias del inquilino: debe seguir el proceso formal, que generalmente implica un requerimiento previo y, si no hay acuerdo, acudir a un proceso de restitución de inmueble arrendado ante un juez de conocimiento. Por eso es clave que el contrato quede bien redactado desde el inicio, con las causales de terminación claramente establecidas.

¿El arrendador puede entrar al inmueble cuando quiera a revisarlo?

No. El arrendatario tiene derecho a la tranquilidad y al uso pacífico del inmueble durante la vigencia del contrato. El arrendador puede solicitar visitas de inspección para verificar el estado del inmueble, pero estas deben acordarse con el inquilino en un horario razonable y con aviso previo, no de forma sorpresiva ni repetitiva. Lo ideal es que el propio contrato establezca con qué frecuencia y bajo qué condiciones se pueden realizar estas visitas, para evitar conflictos.

¿Quién debe pagar las reparaciones del inmueble arrendado?

En términos generales, el arrendador es responsable de entregar el inmueble en condiciones adecuadas de habitabilidad y de asumir las reparaciones necesarias que no sean causadas por el uso indebido del arrendatario, como daños estructurales, en instalaciones eléctricas o en redes de agua que no dependan del mal uso del inquilino. El arrendatario, por su parte, debe cuidar el inmueble como un buen tenedor y asumir los daños que él mismo ocasione o los del uso normal que el contrato le asigne expresamente, como el mantenimiento menor. Es recomendable que el contrato detalle qué se considera reparación locativa a cargo del inquilino y qué se considera reparación estructural a cargo del propietario.

Si eres propietario y quieres arrendar tu inmueble con un contrato claro desde el principio, publica tu propiedad gratis en Vestap y empieza a recibir contactos de inquilinos interesados; si en cambio estás buscando dónde vivir, explora las opciones disponibles en apartamentos y casas en arriendo.

¿Listo para dar el siguiente paso?

Encuentra tu próximo hogar o publica tu inmueble gratis en Vestap.

Artículos relacionados